«Nada llega antes ni después: todo llega cuando estamos listos para recibirlo».
El Reiki llegó a mi vida hace catorce años y todavía hoy recuerdo ese momento con absoluta claridad. Estaba en la parada del colectivo, lista para ir a la facultad, siguiendo el camino que prometía un futuro “exitoso”: estabilidad profesional y económica como profesora y traductora de inglés. Fue entonces cuando un flyer pegado en un poste de luz captó toda mi atención. Algo en mí se detuvo. En ese tiempo, el Reiki no era tan conocido. Había muchos prejuicios, ideas erróneas y desinformación.
Movida por la curiosidad, le pregunté a mi mamá si sabía de qué se trataba. Con su sabiduría habitual, me aconsejó averiguar bien antes de involucrarme y me sugirió hablar con una prima hermana suya que ya estaba iniciada en esta técnica. Ese gesto, tan simple en apariencia, abrió una puerta que me llevó a cambiarme por completo: a conocerme mejor, a habitarme plenamente y a reencontrar mi verdadera esencia. Desde el principio supe que esa puerta nunca volvería a cerrarse.
Hoy agradezco profundamente haber elegido a los padres que elegí para esta experiencia de vida. Siempre me acompañaron y sostuvieron en mis decisiones, incluso en aquellas que tomé sin su aprobación previa—como buena leonina, guiada por lo que sentía, a veces sin medir demasiado las consecuencias—. La vida, con su inteligencia amorosa, fue llevándome a los lugares en los que tenía que estar. Porque en este vasto Universo (o Multiverso), todo es perfecto. Contar con su apoyo y su presencia sigue siendo un regalo inmenso.
En aquel entonces, no tenía dinero extra para asistir a un curso y capacitarme. No era falta de deseo, sino de posibilidades. Mis papás hacían lo que podían para que mi hermana y yo pudiéramos estudiar en Rosario. Nos daban lo justo y necesario; hoy comprendemos que fue muchísimo y por eso, les estamos profundamente agradecidas. Y una vez más, la vida mostró su perfección: en 2012 fui becada para cursar el primer nivel de Reiki. Porque cuando algo es para uno, encuentra su forma de ser.
El Reiki no solo transformó mi vida, sino también la de mi familia. Nos abrió una puerta al bienestar, a la salud en todos los niveles y a una conexión amorosa de unidad con el Todo, algo que a veces resulta difícil de expresar con palabras. Es una herramienta tan simple como poderosa: poner las manos, estar presentes, escuchar el cuerpo y permitir que la energía vuelva a fluir. Y en esa simpleza, sucede la magia: el equilibrio se restablece y el malestar comienza a disiparse.
Hoy, con profundo respeto por este camino, acompaño a otras personas a acercarse al Reiki Usui, a recordar su capacidad natural de sanación y a sumar una herramienta amorosa a su vida. El Reiki llegó a mi vida en el momento justo y tal vez hoy esté llegando a la tuya. Si algo de este relato resonó en vos, te invito a iniciar este camino de energía, de presencia y de amor consciente.
Con amor, Maribel




Buenas! Soy Ceci, el Reiki llegó un día, en 2016 cruzandonos en una clase de danza, yo embarazada y ahí mi niña en la panza conectamos con Mari mutuamente las 3. 1ero con las terapias, luego estudiando Reiki, péndulos. Y así, en mi experiencia que siempre me gustó, los temas de energía. Cambio mi vida y la de mi flia, amigos y más flia, que llegaron a este mundo magnífico, fuimos desparramando la semilla. Y así vamos a seguir haciendo.
A principios del 2019 una persona muy querida para mi (que ya no esta en este plano), me dijo que Maribel podia ayudarme con una situación personal con mi única hija que estaba atravesando en ese momento.
Y desde ese momento hasta la actualidad el reiki es parte de mi vida, soy reikista del 3ª nivel y me encontré observando la vida desde otra postura, he crecido tanto en el ámbito profesional como personal.
Eternamente agradecida ya que puedo decir que el reiki cambio mi vida.
Hay momentos en los que creo sentir como si fuera ayer, cuando sentí la necesidad de salir de un estado de angustia, ansiedad y sobre todo miedo, ahí fue que llegué a dar con Maribel, y al Reiki. Su ayuda, su asistencia, la energía me acompañaron en unos de los momentos más difíciles de mi vida, puede entender la vida de otra forma, de que el agradecimiento te abre la puertas a lo maravilloso. Con ella ( Mari) me he iniciado en Reiki nivel 1,3 y 3, he realizado un taller de superación personal único dado por ella, sanación de útero, meditaciones guiadas, sanaciones populares.. gracias a todos estos talleres y cursos, más ese acompañamiento constante de este hermoso ser, como es Mari puedo decir que cuento con muchas herramientas para cambiar mi vida siempre. Gracias Mari, a tu familia porque en algún momento también precise de la ayuda de Fabi con su biocodificacion, y la de Dana por sus flores de bach.
Me sentía muy desorientada en un periodo oscuro para todos que fue la pandemia y cuando comencé reiki, sentí que mi vida volvió a tener luz nuevamente. Agradezco muchísimo a Mari, mi gran maestra por su paciencia, su sabiduría y su amor al transmitir su conocimiento y compartir momentos con sus alumnas ❤️
Cuando el Reiki me encontró, iluminó mi vida. Me permitió ver las cosas desde otra mirada, más espiritual y holística, y comprender muchas experiencias que antes no lograba entender.
En este camino quiero agradecer profundamente a mi maestra Maribel, por su gran conocimiento, su responsabilidad y su compromiso con esta hermosa práctica. Gracias a ella, hoy soy Maestro de Reiki de tercer nivel.
El Reiki me enseñó que la energía, la conciencia, la humildad y el amor son fundamentales para sanar y crecer, no solo como practicante, sino también como persona.
El Reiki llego a mi vida para enseñarme a ver las cosas desde el amor. Para perdonarme. Un camino de vida maravilloso, que hoy puedo compartir con mi familia y amigos. Gracias Fabi y Mari por tanto, por la paciencia, por el amor, el compromiso y por asistirme a mi y a mi familia siempre que lo necesitamos 💖
Gracias Mari por tus enseñanzas. Vamos muy pronto por el 3er nivel ✨
Hola, soy Belen, les cuento un poquito cómo llegué a Maribel. Fue en un momento de desolación en mi vida y por una amiga en común que me la recomendó. El reiki me preparó para lo que iba a venir después. Agradecida de poder tener el 3er nivel completo de Usui y Karuna. Quienes pasamos alguna vez por Maribel pudimos sentir su profesionalismo y entrega absoluta. Es un ser de luz muy especial! Gracias Gracias Gracias!
Maribel dejo su marca en mi vida por primera vez mientras estudiabamos juntas en 2017, me regalo una sesion terapeutica que me ayudo a sobrellevar fobias que hacia años afectaban mi calidad de vida. Algunos años despues, en 2021, nos volvimos a encontrar y me inicio en el maravilloso mundo del Reiki. No solo es una maestra increible, sino tambien una persona muy luminosa, generosa, amorosa, y una gran amiga a pesar del tiempo y la distancia. Gracias, Mari, por todo 🩷.